¿Que tiene esta ciudad que nos atrapa a todos los jóvenes (vividores)?
Pues todo. Lo tiene todo.
No es la primera vez que visito la ciudad. Ya aterricé en el aeropuerto de Tegel hace un año para visitar a una amiga que se había ido a currar allí.
Era junio y todo el mundo estaba en la calle, abarrotando los parques, las terrazas, los open airs, las piscinas, bares y discotecas sin que la situación fuera de agobio.
Aluciné con la ciudad. No es que fuera bonita. Única es la palabra exacta. Destila como una especie de cutrerío underground muy molón, una dejadez provocada, que se cuela por las calles de inmensa amplitud y lo impregna todo, incluso a sus edificios más señoriales. Es como un collage de todo tipo de cosas que no ves posible que pudieran encajar pero encajan, eso sí, lejos de la armonía. A mi me parece una casa Okupa hecha ciudad. Mires donde mires hay murales o pintadas, arte urbano improvisado. Es la ciudad del reciclaje, todo se aprovecha: coge los muebles de tu sótano y los de tu vecino (sillas desvencijadas, sofás roídos, mesillas destartaladas, lámparas victorianas, incluso muñecas de miembros desencajados) píntalos y haz con ellos lo que te de la gana. Como si te da por secuestrar una vaca, teñirla de verde y plantarla en medio del local por aquello del efecto sorpresa (no lo recomiendo, no es ético). Y ya si hablas con el colega dj de turno para que pinche unos temas de techno relajado y ofreces pizzas, currywurst y demás manjares berlineses a dos euros y cerveza baratita , lo tienes todo de tu parte.
Es una ciudad que te invita a hacer lo que te de la gana con acojonante libertad y en un marco de diversidad total (eso sí, se nota que los lugareños están un poco hasta el forro de los guiris). Pero es que la ciudad está tomada por todo tipo de jóvenes de todo tipo de ideología arrastrando todo tipo de pintas (los amantes de los tatuajes se deleitarán) en armonía y buenrollismo. La calidad de vida es alta y los precios muy bajos y es una ciudad de gran conciencia ecológica con vegetación en cualquier esquina que incluso devora los edificios. Es un placer pulular por sus calles en bici, coño!
Yo entiendo que la gente se vuelva un poco loca en ese ambiente, con tanto plan y tan poco tiempo, yo me se de una a la que se le hubiera ido un poco la pinza...el cuerpo no da para tanta vaina. Tienes a tu alcance todo tipo de planes, culturales y no culturales, a parte de la fiesta. Pero es que hay fiesta a mansalva. Cualquier ambiente, cualquier tipo de música, asequible a todos los bolsillos. No es raro ir paseando y ala! una rave, o torcer una esquina y dar con un parque con everything going on al mismo tiempo y una horda de gente moviéndose al ritmo de la música de turno. Pero si te cansas de tanta traca, siempre te quedará uno de los parques urbanos rollo selva negra en el que poder tumbarte al sol, meditar o dar de comer a los conejos.
Pues eso, que enamorá me vuelvo. Voy a ver si me sumo a uno de los tropecientos mil jóvenes que están allí "estudiando alemán".
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